Conmemoración del centenario de la muerte del recordado capital molinés Félix Arenas, en la Guerra del Rif

La ciudad de Molina conmemora con un emotivo y sencillo homenaje el centenario de la muerte  Félix Arenas, un personaje histórico respetado y querido en la ciudad.

El 21 de julio próximo se conmemora el centenario de la muerte del insigne capitán molinés Félix Arenas Gaspar, que entregó su vida defendiendo el  Monte Arruif en la Guerra del Rif que tanto sufrimiento trajo al pueblo molinés y a una de sus familias más destacadas, la de Anselmo Arenas, escritor, investigador, político y cronista de la ciudad, que era tío abuelo.

El capitán Arenas, como se le conoce en Molina y en la ciudad de Guadalajara, donde también tiene una céntrica calle como recuerdo imborrable, era hijo de un capitán de Artillería destinado en Puerto  Rico, donde nació en 1891, pero muy pronto se traslado a Molina de donde era toda su familia.

Cursó sus estudios en el Colegio de los Escolapios ubicado en los Adarves y donde se levantó un monumento en su honor en 1928 recordando sus gestas como militar en Marruecos. Muy joven, apenas con 14 años y siguiendo la tradición familiar, ingreso en la Escuela de Ingenieros de Guadalajara  desde donde inició una fulgurante carrera, alcanzando el grado de teniente muy pronto y ya en 1919 el grado de Capitán, por lo que tomó el mando de distintas compañías en Melilla, a donde fue destinado, prestando sus servicios también en Tetuán.

Félix Arenas fue abatido de un disparo en la defensa del monte Arruit, en la Guerra de Marruecos, el 21 de julio de 1921, después de encarnizados combates en los que tuvo que ponerse  al mando de un ejército en retirada al ser el capitán más antiguo, dejando numerosas muestras de valor en defensa de sus soldados y de sus ideales, y a costa de su propia vida, que le merecieron el posterior reconocimiento en España.

Se dio la terrible circunstancia de que tan solo unos días antes, el 24 de julio, había caído también en otra batalla en la misma guerra su hermano Francisco, lo que supuso una enorme conmoción para toda la población de la ciudad y de la comarca entera, dado que se trataba de una familia muy querida, prestigiosa y admirada en el Señorío de Molina.

En 1928, el rey Alfonso XIII inauguró en Molina el monumento que puede admirarse en la entrada al antiguo colegio de los Escolapios e Instituto de Enseñanza Media, en un solemne acto. Se colocó el busto en bronce el prestigioso escultor Coullaut Valera y una leyenda que dice: «El Cuerpo de Ingenieros y la Ciudad de Molina al laureado Capitán D. Félix Arenas. Muerto en Tistoren-África, 29 de julio de 1921. Inaugurado por S.M. el Rey D. Alfonso XIII el 5 de julio de 1928». Recibió numerosas condecoraciones a título póstumo del más alto rango militar.

También,  más recientemente, en 2013 se puso un busto en bronce réplica del de Molina al frente del acuartelamiento de Ingenieros de Guadalajara, dando su nombre al Centro de Mantenimiento existente en la ciudad.

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