Fortalezas y oportunidades contra la despoblación para la comarca de Molina

 El 17 de enero de 2017, se reunieron El Presidente del Gobierno y los Presidentes de Comunidades Autónomas y Ciudades con Estatuto de Autonomía, y convinieron en la VI Conferencia de Presidentes, afrontar los cambios demográficos que afectan a España.

El Real Decreto 40/2017 de 27 de enero aprueba la creación del Comisionado del Gobierno frente al reto Demográfico y se regula su funcionamiento, con el encargo de elaborar y desarrollar una Estrategia Nacional frente al reto Demográfico, para dar respuesta a tres cuestiones :

-El progresivo envejecimiento poblacional

-El despoblamiento territorial

-los efectos de la población flotante

En el documento elaborado y más concretamente en el diagnóstico, se dice que desde el año 2001 hasta 2018 han perdido población el 63% de los municipios españoles. La intensidad de las tasas de variación poblacional 2018-2001 por municipios, muestran que el 48,1 % de los municipios han perdido entre el 10% y el 50% de la población. Y si nos centramos en la última década, desde 2011, 6516 municipios están perdiendo población, es decir el 80,02 de nuestros municipios. En los pequeños municipios, las pérdidas afectan a casi el 90% de los menores de 1000 habitantes. El 48,4 % de los municipios españoles está por debajo de 12,5 habitantes por kilómetro cuadrado, ratio que la Unión Europea califica como de riesgo de despoblación. Además, de ese 48,4%, el 83,5% son municipios de menos de 500 habitantes.

Además, la Unión Europea califica como riesgo severo de despoblación a aquellos municipios por debajo de los 8 habitantes por km2, en España el 38,1% de los municipios se encuentran en esa situación.

Con estos datos, se puede considerar que la comarca de Molina con aproximadamente 2 habitantes por kilómetro cuadrado es un desierto humano.

Para afrontar y dar soluciones a esas conclusiones, e invertir la tendencia más pronto que tarde, la comarca debe plantearse desde el conocimiento de sus fortalezas (que las tiene), las posibles soluciones.

La empatía entre el modelo urbano y modelo rural, sería el primer reto. Para empezar, podríamos iniciar una campaña en todos los frentes con la finalidad de contactar con todos los colectivos (asociaciones de vecinos por ejemplo) ubicados en las ciudades, sobre todo en un radio de 200 kilómetros. Paralelamente, las capitales provincia a través de sus representantes políticos, deberían tener un papel mayor en la lucha contra la despoblación. Para empezar se propone una reunión semestral permanente de los alcaldes y alcaldesas de Soria, Cuenca, Teruel y Guadalajara.

Centrándonos en nuestra comarca, podríamos cimentar la lucha contra la despoblación en dos ejes principalmente.

-El territorio y medio natural

-La equidistancia

Estos dos ejes, en mi opinión, nos tienen que servir, siempre con las políticas adecuadas, dirigidas hacia la igualdad y la solidaridad entre todas las personas y pueblos de la comarca, para configurar un futuro que, con los servicios básicos garantizados desde hace 4 años por Emiliano Garcia Page, sean el punto de partida de ese futuro.

El primero de los ejes, el territorio y su medio natural, ha sido siempre el principal soporte económico de la comarca. A pesar de que nadie quiere colgarse el morral, deberíamos retomar el debate de la ganadería (incentivos fiscales importantes, zonas reservadas con vallados no agresivos y/o peligrosos, cambios de cultivos en determinadas zonas…..)

Por otra parte, las necesidades y prioridades de la sociedad han cambiado, y hace unos años la Unión Europea creó una red para la protección y conservación del medio natural llamada Red Natura 2000, y dentro de esa red Castilla la Mancha aporta uno de los patrimonios más importante y variados de España, seis de esos espacios están situados en la comarca de Molina de Aragón, a saber

-Parameras De Maranchón, Hoz del Mesa y Aragoncillo

-Lagunas y Parameras de Molina

-Sierra de Caldereros

-Sabinares rastreros de Alustante y Tordesilos

-Montes de Picaza

-Parque Natural del Alto Tajo

En su mayoría estos espacios con zonas de especial protección de aves (ZEPA), y brindan:

1- Una oportunidad para dinamizar y generar actividad económica.

2- Oportunidad para recepcionar ayudas en materia de conservación y medio ambiente.

3- Mantener y potenciar actividades tradicionales, tales como ganadería extensiva, cultivos herbáceos, micología, truficultura, recolección de frutos y semillas …..

Mención especial merece el turismo, que ha sido uno de los sectores que más se ha desarrollado en los últimos 25 a 30 años, pero que está llamado a tener un futuro mucho más alagüeño, por y sobre todo porque el futuro del turismo esta cimentado en los dos ejes citados, equidistancia y medio natural de primer nivel.

Es de justicia continuar con la potenciación del Geoparque, único de Castilla la Mancha, que ha conseguido en foros nacionales e internacionales numerosos reconocimientos y ha puesto a Molina en primera línea por su riqueza y variedad arqueológica, antropológica y cultural fundamentalmente.

Debemos trabajar por la recuperación de nuestro patrimonio cultural en todos los pueblos, pero fundamentalmente en Molina, y que es clave para generar empleo y poder poner en valor el inmenso potencial que atesoramos.

La unión de fortalezas y oportunidades, da como fruto las potencialidades, y una gran potencialidad hecha realidad y consolidada en la comarca, es el sector de las energías limpias y más concretamente la energía eólica. Ya funcionan a pleno rendimiento los parques de

Maranchon, Luzón, Selas, Anquela del Ducado, Tartanedo, Milmarcos, Fuentelsaz, El Pobo, Setiles , Tordesilos y Betera.

Sería vital la creación de nuevos parques eólicos y la implantación de otras energías como la solar.

En otro orden de cosas, la previsión del Gobierno de Castilla la Mancha, es que para el 2025 todos los municipios dispongan de acceso a la fibra óptica, cuestión central para cerrar la brecha que en este momento existe con respecto a las zonas más pobladas. El acceso a la última generación de las nuevas tecnologías con la calidad máxima, garantiza que muchos emprendedores, decidan trabajar desde cualquier pueblo. Ya a día de hoy hay personas que están trabajando desde sus domicilios, lo que evidencia que este modelo está claramente en expansión.

Para este reto, todas las administraciones somos conscientes de la importancia de coincidir y unir fuerzas, comenzando por los ayuntamientos que con los propios ciudadanos son los actores principales de esta lucha; las mancomunidades de servicios que ya forman parte del mapa administrativo del territorio; la Diputación provincial, pieza fundamental en el puzzle, ya que sobre sus espaldas recae gran parte de la lucha contra la despoblación como herramienta necesaria para todos los municipios en el día a día para cuestiones tales como averías en redes de agua, alcantarillado, pequeñas obras, carreteras locales, servicio de asistencia a municipios o planes provinciales y la Junta de Comunidades por su parte garantizando los servicios básicos necesarios (sanidad, educación y servicios sociales).

Considero también que la ubicación territorial de nuestra comarca en el camino que discurre desde el centro de la península hasta el Mediterráneo, N211, tiene que ser una oportunidad para el desarrollo. Convertir esa carretera en vía rápida, pasaría de ser un eje secundario a una alternativa de la N3 y seria en sí misma una potencialidad de la comarca.

Tanto la caza como los aprovechamientos micológicos son dos tremendas potencialidades de primer nivel nacional. La caza es en este momento un ingreso fundamental para muchos municipios. Los aprovechamientos de setas y hongos bien regulados son en este momento un recurso de ocio con un gran potencial. En la Mancomunidad de la Sierra ya existe dicha regulación y con una experiencia de dos años ha dado buenos frutos, ambientales y económicos, amén de complementar al sector turístico.

La trufilcultura y la recolección silvestre de trufa, también se van a ver reforzadas por una orden del Gobierno regional que de forma decidida apuesta por el sector.

No considero necesario continuar poniendo en valor con más ejemplos las fortalezas de nuestra tierra, pero me ha parecido oportuno enfocar la cuestión con una visión positiva y real y con la convicción de que vamos a mejorar y progresar en armonía con la naturaleza.

El que lucha puede perder. El que no lucha está perdido.

José Antonio Herranz Herranz.

Delegado de Servicios de la JCCM en Molina

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