La iniciativa solidaria impulsada por un ganadero de Tortuera de donar cordero se hace viral e impulsa una oleada de ayuda a nivel nacional

En estos días difíciles debido a la crisis sanitaria del COVID-19, donde la tragedia y los problemas económicos se acumulan también son numerosas las muestras de solidaridad. Son muchas las personas y colectivos que se han volcado en ayudar. Una de estas iniciativas, dentro del mundo rural y más concretamente del sector ganadero, ha partido de Jesús Sola, un ganadero de Tortuera que cuenta con una explotación de 1800 ovejas en la comarca del Señorío de Molina.

“Esto es una idea que surgió en un grupo de wasap a nivel nacional de ganaderos  donde hablamos de nuestros problemas. Una vez entrados en la crisis planteé la idea de donar corderos a la gente necesitada el 26 de marzo  porque me parecía una idea muy difícil pero muy bonita”, explica este ganadero que no oculta su sorpresa cuando la iniciativa se hizo viral y empezaron  a unirse muchos ganaderos.

A día de hoy, esta iniciativa tiene carácter nacional bajo el nombre Ganaderos solidarios y cada provincia cuenta con un coordinador, en el caso de Guadalajara es Jesús, para gestionar con eficiencia las donaciones que se necesitan en cada zona.

“Entre los coordinadores hay veterinarios, voluntarios de alumnos que están acabando la carrera de veterinaria, ganaderos y personas afines al sector. También se han presentado voluntarias y sin ánimo de lucro empresas cárnicas, sin las cuales”, señala Sola, “sería imposible hacer realidad esta idea. En el caso de Molina, Pascual Miño, que tiene un matadero en Molina se ofreció para hacernos el sacrificio de los animales incluso el transporte hasta Guadalajara y Madrid”.

Hasta la fecha, en el caso de la provincia de Guadalajara, ya han realizado tres donaciones. “Esta semana hemos hecho la tercera donación. Cada semana hacemos una”, explica este ganadero que se muestras sorprendido y orgulloso de la gran implicación del sector en esta iniciativa “tan necesaria. Porque estamos viendo que hace mucha falta en estos momentos”.

La primer semana se donaron cinco cabritos, unas 20 raciones, para la UVI móvil de Molina, “que presta un buen servicio para la zona y comía en un restaurante que, al tener que cerrar por el estado de alarma, pues luego tuvieron que comer en unas naves que tiene y les hicimos esta donación”, comenta este ganadero que señala que en la provincia actualmente hay unos 50 ganaderos realizando donaciones.

También se realizó una donación a Cáritas Guadalajara de 5 corderos, “que permitieron comer a 30 personas indigentes que recogieron en el albergue de la capital alcarreña, además de 60 personas del comedor social y otras 60 personas mayores del servicio de comida a domicilio. Y  dos cabritos y cinco corderos a Cáritas Alcalá que sirvieron para atender a 100 personas de comedores sociales y 70 personas del servicio de comida a domicilio”.

 “Nosotros calculamos todo. Hablamos con los donatarios para saber cuánta gente tiene que comer para ver la cantidad de carne porque es un producto perecedero de calidad y no queremos que se pierda.”, añade Sola, que afirma que las peticiones van incrementándose cada semana.

Así en la segunda donación hicieron llegar un cordero a la Cruz Roja de Molina que lleva comida a domicilio a 40 personas; tres corderos a Proyecto Hombre de Guadalajara para atender a 70 personas; otro cordero a Afaus; dos corderos y un cabrito para 80 niños de viviendas tuteladas de Guadalajara; y tres corderos para 80 personas para comedores sociales de Mensajeros por la Paz en Madrid.

La tercera donación ha incluido una donación de cinco corderos para 100 ancianos de  la Residencia del Padre Saturnino de Sigüenza de las Hermanitas de los pobres y 10 corderos para los Hermanos Sandoval “que están haciendo menús solidarios en comedores sociales en Madrid. La verdad es que hay mucha necesidad. Sobre todo Madrid, dicen que los comedores sociales están a reventar”, afirma.

Situación difícil del sector

Preguntado por cómo está la situación del sector ante la crisis del COVID 19 Sola señal que “la venta del cordero está dura. Cuando empezó la crisis fue un caos tremendo porque las lonjas dejaron de cotizar y entonces no había precio y los corderos medio se regalaron porque la gente entró en pánico al cerrar restaurantes y hoteles que es donde mayoritariamente se consume nuestro producto, pero ahora mismo se ha estabilizado un poco y por lo menos hay un precio, bajo pero hay”, explica.

Asegura que “ahora nos está salvando un poco el mercado árabe pero no es para tirar cohetes” y todo ello pese a que este año no estaba siendo un año malo. “El mercado estaba alegre. No era de los peores años, había buenas perspectivas. El mercado árabe estaba funcionando bien, impulsado por el parón de exportaciones en Australia debido a los incendios que han matado a muchos ganados, la Semana Santa, etcétera… “, afirma.

A esto se suma que, al dejarse de matar corderos las primera semanas, se están acumulando en el mercado con el consiguiente gasto de pienso.

Sola se muestra más preocupado a futuro. “Tengo tres partos al año, me paren en enero, en abril y mayo y luego en septiembre y octubre. Las que parieron en enero son los corderos grandes que tengo ahora y que parte vendí antes de la crisis, y de los que me quedaban ha dejado corderas para reposición y los machos para vender al mercado árabe pero a futuro lo veo más negro”.

Y es que teme no poder dar salida a los animales que están naciendo ahora y cuando los tenga para la venta, en agosto, “el mercado árabe ya se habrá parado, porque habrá pasado la fiesta del cordero”, las perspectivas de la restauración y hostelería en verano no son buenas.

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