Orea: cuando se “lleva en los genes” la conservación de los bosques

Marta Corella es la alcaldesa de Orea, un pequeño municipio del Alto Tajo donde apenas llegan a los 200 habitantes. Ingeniera forestal, acaba de volver de la Cumbre del Clima que se ha celebrado en Madrid, donde ha participado en tres ocasiones, siempre con el objetivo de intentar poner en valor el papel de los pequeños pueblos de montaña y reflexionar sobre las nuevas opciones de gestión de los recursos naturales, además de “la necesidad de una transformación alimentaria para mantener la diversidad”, subrayando la ganadería extensiva y la agricultura familiar.

Es su lucha. La de demostrar, también, la importancia de una red de municipios y ayuntamientos emprendedores, porque “los ayuntamientos pequeños tenemos mucho que decir en este sentido, ya que somos parte importantísima para dinamizar nuestros municipios”.

En su discurso, apasionado y seguro, reivindica también el papel de los habitantes de esos pueblos como elementos activos de lucha contra el cambio climático. “Los pueblos no son casas. Son las personas, sus usos, sus saberes”, afirma.

Corella considera que “las poblaciones que viven en zonas de montaña forestales son custodios. Han sabido mantener sus usos en los espacios, con la ganadería extensiva, que aporta tantísimo bueno a los bosques, manteniendo caminos abiertos, sacando leña… No se podrían mantener los territorios si no estuvieran habitados. De hecho, uno de los factores de grandes tragedias como los incendios es la desafección humana que hay en esos territorios. Cuando se dejan de gestionar, ocurren cosas terribles”.

Vínculo entre vecinos y territorio

En Orea lo saben bien. Hace año y medio sufrió la caída de decenas de miles de pinos, una catástrofe medioambiental que afrontaron “con valentía”, señala la alcaldesa.

“Entendíamos que había que liberar esa carga de biomasa tan tremenda que podría generar grandes tragedias. Y de hecho nos han aparecido grandes rodales de pinos secos por ataque de plagas. Ahí estamos, siempre alerta desde el Ayuntamiento para ver si aparecen nuevos rodales, para ver si los vecinos pueden acceder y ayudar a sacarlos. Hemos trabajado a contrarreloj y hecho un gran trabajo, pero aún no hemos terminado”.

Lo dice con orgullo y determinación y lo ejemplifica con las decenas de actividades que organizan a beneficio del entorno natural. “Orea lleva en los genes cuidar e invertir para mantener los bosques. Orea es el destino de los forestales y tenemos el retén Orea”, afirma. “El Ayuntamiento mantiene todas las infraestructuras que necesita ese retén. Desde las cocheras a la base, que ha financiado íntegramente el pueblo, inclusive la calefacción y la luz, porque la Junta no tenía medios para adecuar una base para ellos conforme a normativa. Lo hacemos porque lo llevamos en los genes. Todo lo que se haga para preservar nuestro bosque es poco”.

Uno de los factores que explica este vínculo de pobladores y tierra en el pueblo es “la identificación con el territorio” y el mantenimiento del arraigo. “Durante décadas se nos ha ridiculizado”, señala Corella. “No sólo era que tuviéramos servicios diferentes. Era como una especie de vergüenza ser de pueblo.  Esto se trabaja ahora desde el Estado con fiscalidad adaptada, con educación… pero luego está la identidad, que es propia de cada pueblo. Y esto es necesario trabajarlo en las dos direcciones. Un pueblo dormido es muy probable que no despierte. Y desde la identidad es desde donde intervenimos los ayuntamientos creando el vínculo”.

Corella apunta que “en Orea creamos puntos de encuentro que van desapareciendo, impulsando iniciativas y no cerrándonos a ninguna posibilidad. Y a nivel global, con la Comisión de Municipios Forestales, por ejemplo, o la Red de Ayuntamientos emprendedores. Porque sabemos que hay que trabajar desde arriba y desde abajo”, señala.

Despoblación y cuidado de los bosques

La alcaldesa también cita “el despoblamiento” como un problema que no es ajeno al cuidado del medioambiente. “Si superponemos el mapa forestal con el mapa de despoblamiento, se ve cómo las zonas de montañas han sido las más castigadas. La España de hace 50 años no es la España de ahora y no se ha trabajado para que esos recursos que teníamos generen oportunidades. Sin embargo, son recursos importantes porque son necesarios, como la madera o los servicios ecosistémicos que prestamos”.

Como coordinadora de la Comisión Nacional de Municipios Forestales, Corella también destaca “el olvido” al que se ha sometido a las administraciones locales como propietarios de montes de utilidad pública.

“Los pequeños pueblos hemos tenido voces que no se han oído”, reflexiona. “Somos pequeños, dispersos, remotos y lo que queremos es visibilizar que los montes de utilidad pública han prestado un servicio a la sociedad y lo siguen haciendo y no se puede hacer a espaldas de quienes los hemos traído al siglo XX y XXI. Estos montes necesitan gestión y desde 1984, año en que las transferencias pasaron de Icona a las comunidades autónomas, se ha olvidado la gestión pero también a sus habitantes”.

“Si queremos afrontar el reto del cambio climático no lo podemos hacer sin tener en cuenta estas poblaciones y sus entornos”, continúa. “Las zonas forestales tienen que estar gestionadas. Primero porque necesitamos fijar carbono. Y un bosque cuando está gestionado está en continuo crecimiento y captura mucho más carbono. Pero es que, además, generas productos y espacios mucho más resilientes”.

Del bosque a tu casa

El monte no es sólo madera. “El bosque es productor, es gestión cinegética, micológica…”, enumera Corella. Con esta filosofía, en Orea crearon hace cuatro años un coto micológico.

En 2018, hubo una gran producción de boletus edulis y vieron un posible nicho de mercado: “Nos dimos cuenta de que los estaban pagando como hace 25 años y decidimos intervenir para crear oportunidades. A lo mejor, antes estábamos en el eslabón 3 porque se lo vendíamos a conserveras y envasadoras y ahora estamos en el -1 porque vienen los merca y decidimos ponerlo en valor nosotros”.

Así, empezaron a reunirse con las mujeres del pueblo y dar pasos para “empoderarse”. Sin embargo, cuenta, “cuando vimos qué formato legal tener, ya no había setas”. Reformularon el proyecto y crearon la asociación Del Bosque a tu casa, que ha elaborado un catálogo de productos del bosque.

Se han fijado en lo que antiguamente recolectaban sus abuelas y sus madres y creado una lista donde se pueden ver desde infusiones y teas hasta hidrolatos o licor. Se llaman coloquialmente las mujeres del bosque.

La asociación está formada por una treintena de socias que, actualmente, están dando el paso para convertirse en cooperativa. Cuentan con una web, www.delbosqueatucasa.info, aunque preparan otra que incorpore tienda online www.delbosqueatucasa.shop y forman parte sw Correos Market, la plataforma de venta online de productos locales impulsada por el operador español de servicio postal y paquetería.

Son fórmulas para sostener el futuro del pueblo. Pero no las únicas. También cita “la firma de convenios con varias universidades para que universitarios acudan a la localidad a realizar sus prácticas” o “las diferentes viviendas sociales que tenemos… Abrimos muchas ventanas con el fin de que alguna se convierta en puerta”.

Dia Internacional de los Bosques

El año que viene Orea acogerá junto a Orihuela del Tremedal (Teruel) el Día Internacional de los Bosques, una candidatura conjunta -los Montes Universales- que recibió el apoyo de la Plataforma Juntos por los Bosques, organizadora de la cita, del Ministerio de Transición Ecológica y las dos comunidades autónomas.

El evento supondrá, dice, “poner en valor el territorio por encima de las divisiones políticas y la burocracia y visibilizar que hay muchos pequeños pueblos que hacen muchísimas cosas y quitarnos el complejo de que en los pequeños pueblos no caben grandes actos porque no es verdad”.

Y cita, como ejemplo, las jornadas SOS Mundo Rural que Orea organiza y que en su cuarta edición coincidirán con el Día Internacional de los Bosques, el próximo 21 de marzo.

Foto 1: Orea participó en la Cumbre del Clima de Madrid en un encuentro en colaboración con el Ministerio de Trabajo y la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos, a favor de la red de municipios y ayuntamientos emprendedores.

Foto 2: Orea cuenta con un grupo de Protección Civil, con una ordenanza abierta para que también pueda haber voluntarios de varios pueblos además de Orea.

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