‘Don Luis’ García Marcos celebra 100 años ejerciendo de molinés de pro

Pese a sus 100 años recién cumplidos, Luis García Marcos tiene una lucidez que muchos quisieran con la mitad de años. Este segoviano de nacimiento y molinés de adopción es un hombre tenaz y perseverante, con una memoria de oro. Conocido en Molina como ‘Don Luis el del Instituto Nacional de Previsión’ o ‘Don Luis el de los subsidios’, Luis García Marcos es toda una institución en la comarca conocido por varias generaciones.

Nació el 25 de agosto de 1920 en Segovia capital, pero lleva más años que muchos molineses viviendo en la capital del Señorío. “Desde el año 1944 que inauguré las oficinas del Instituto Nacional de Previsión. Y aquí estoy después de jubilarme”, recuerda y apunta que ingresó con 12 años como botones en la antigua Caja de Castilla La Vieja, antes de que existiera el Instituto Nacional de Previsión.  Tras pasar por delegación del Instituto Nacional de Previsión de Cuéllar, en 1944 fue destinado a Molina de Aragón donde continuó su trayectoria profesional alcanzando el puesto de jefe de la Agencia Comarcal de la Seguridad Social de la capital del Señorío.

“En la agencia comarcal tenía como objetivo gestionar las ambulancias, los salarios de los médicos, pagar el subsidio todos los meses, los accidentes de trabajo, las jubilaciones, hacer el carné familia numerosa, etcétera.”, recuerda este centenario quien tiene incontables anécdotas y buenos recuerdos de su medio siglo en el puesto.

“Había personas que no se podían mover y para que no les quitaran el subsidio me iba hasta el pueblo a verla para que pusiera las huellas dactilares y que no lo perdiese. Y también recuerdo cuando las parejas se casaban, que se daba una paga, subían todos nada más casarse a verme para recoger la paga”, explica Don Luis.

“Cada día que iba a trabajar iba con alegría. A ver a quien podía ayudar”, afirma con orgullo y añade que “cuando me jubilé ya tenía tiempo libre y me he dedicado a mirar por mi Molina de Aragón”.

Prueba de ello es que, gracias a su tesón y perseverancia, hoy en día Molina de Aragón tiene una calle en la capital de España. Una calle que existió hace décadas pero que con la reestructuración urbanística del Distrito de Chamartín desapareció́. Don Luis instó en numerosas cartas al entonces alcalde, José María Álvarez del Manzano, quien finalmente hizo realidad que Molina volviera al callejero madrileño en el distrito de Moncloa-Aravaca.

Don Luis suma numerosos reconocimientos. Entre ellos a sus más de 50 años de trabajo en la Administración que le valieron las medallas de Oro y Plata de la Previsión al Mérito en el Trabajo. Entre sus reconocimientos también están la Medalla de Plata de Cruz Roja Española por los servicios prestados como secretario de la Asamblea Comarcal de Molina.

También lleva a gala el ser el socio más antiguo de la Asociación Cultural “Casino de la Amistad”, ininterrumpidamente desde el año 1944, llegando a desempeñar el cargo de secretario durante algunas décadas.

Sus días en Molina pasan tranquilos, desde hace unos meses con la pena de no contar ya con su compañera de vida durante 75 años, su mujer, la molinesa Encarnacion Molina Santamaria con la que tuvo tres hijos, cuatro nietos y un bisnieto. Sin embargo, su carácter dinámico y energía le llevan a seguir escribiendo, su gran pasión, pese a la dificultad añadida de haber perdido mucha visión, a lo que suma su cualidad de buen conversador y estupenda memoria que hace de ‘Don Luis’ un pozo de sabiduría y experiencia a quien ‘alimenta’ escuchar.

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